lunes, 20 de diciembre de 2010

Chloe

Observé como se iba, impotente.

¿Se podía saber qué diablos le pasaba a esa chica?

Yo no había dicho más que verdades y ella, que siempre parecía impertérrita, de pronto se había enfadado.

Tenía que reconocer que también estaba preocupada por ella. No parecía estar muy bien, y teniendo en cuenta que estaba llorando... no parecía el tipo de persona que llorara muy a menudo.

Me encaminé hacia clase. Los pasillos estaban vacíos, y, sin saber por qué, un escalofrío recorrió mi espalda.

La soledad estaba por todas partes. Parecía seguirme, como queriendo envolverme. Como diciéndome:

“Siempre estarás sola”

De alguna manera, aunque suponía que sin mala intención, mis padres habían contribuido a mi falta de amigos.

De pequeña, estaban tan ocupados que nunca en mi vida me habían sacado de casa. Nunca había ido al parque a jugar, como hacían todos los otros niños.

Me habían metido en una guardería privada, donde se suponía que fomentaban nuestra inteligencia, pero más bien lo que hacían era separarnos, cada niño por su lado, e intentar enseñarnos cosas que no deberíamos empezar a aprender hasta que entrásemos en educación primaria.

Luego, mientras iba creciendo, me iban diciendo que lo mejor era quedarse en casa, estudiando, para labrar un futuro.

Decían que se me daba bien la medicina, que debería fomentarlo lo máximo posible. Que lo llevaba en la sangre. Que era una buena carrera, con un buen sueldo, y que de mayor iba a salvar muchas vidas.

Ellos también ejercían la medicina, y puede que en ocasiones, cuando era pequeña, hubiese sentido celos de sus pacientes.

“Pasáis más tiempo con ellos que conmigo” les recriminé una vez.

“Es trabajo, cariño” me contestó mi padre, sin levantar la vista del periódico “Pero sabes que te queremos”

En cierto modo, mis padres tenían la culpa de todo. Había crecido sola, y sola me iba a quedar. Pero no podía decirles nada, ellos pensaban que lo que hacían lo hacían por mi bien.

Llamé tímidamente a la puerta de clase.

Se oyó un “Adelante”, tras el cual respiré hondo y abrí la puerta.

La clase se llenó de murmullos de sorpresa.

“Yo llegando tarde” pensé “Deben de pensar que es un sacrilegio para mí”

Y en cierto modo, antes lo era, pero en aquellos momentos todo me daba absolutamente igual.

- Llega tarde, señorita- me recriminó la profesora de física.

-No volverá a pasar…- murmuré con la cabeza gacha.

Acto seguido me encaminé hacia mi pupitre y me senté, abriendo el libro de física por una página cualquiera.

La clase transcurrió sin mayor percance, excepto alguna que otra mirada mal disimulada en mi dirección, muchas veces acompañada de risitas.

“Me odian” pensé, apesadumbrada “Y lo peor es que no puedo hacer nada para evitarlo”.

Una vez sonó el timbre, me apresuré a recoger mis cosas.

- ¿Estás bien?- la voz de Ciara me sobresaltó, haciendo que se me cayera una libreta.

Me agaché a recogerla.

- Si- mentí- no te preocupes.

Ciara entrelazaba las manos con gesto nervioso.

- ¿Te parece que hagamos algo esta tarde?- me preguntó.

Ladeé la cabeza.

En realidad nunca nadie me había invitado a ir al cine, y en cualquier otro momento habría aceptado, quizá demasiado eufóricamente, la propuesta de mi nueva amiga, pero me di cuenta, con cierta sorpresa, de que no era al cine a donde deseaba ir en aquel momento.

- Me gustaría mucho- dije- Pero tengo que ir a clase de baile.

No me gustaba nada mentirle, puesto que así no se labraban las amistades, pero había algo que me impulsaba a hacerlo.

- Oh- murmuró, apenada- pues otro día será.

Le sonreí para intentar arreglarlo.

- Claro que sí.

En ese momento, pasaron los dos hermanos, que parecían estar siempre juntos, por nuestro lado.

No pude evitarlo y les miré, era algo a lo que no podía resistirme.

Para mi desgracia, Arniel pareció darse cuenta de que le miraba, y giró la cabeza hasta clavar sus ojos verdes en los míos.

Me quedé sin respiración cuando sonrió y me guiñó un ojo.

Casi empiezo a hiperventilar, pero él se limitó a seguir andando, tranquilamente.

Me despedí de Ciara con un movimiento de la mano y me apresuré a llegar a mi casa. Una vez allí, dejé la mochila, comprobé (no sin una fuerte resignación) que mis padres, como de costumbre, no estaban en casa, y volví a salir del edificio.

Fui andando tranquilamente hacia el sitio donde me había chocado aquella vez con Daphne... y me encontré cara a cara con una construcción muy elegante, una vivienda de un solo piso y un estilo extremadamente moderno. Parecía muy cara.

No me lo pensé dos veces y avancé hacia la puerta. Una vez allí, respiré hondo antes de presionar con fuerza el botón del portero automático.

- ¿Qué haces aquí?- contestó la voz fría de Daphne.

El objetivo de la videocámara me parecía incluso amenazador, sobre todo sabiendo quién era la que me estaba observando a través de él.

- Eee... yo...- balbuceé. Ni siquiera sabía muy bien por qué estaba allí- Venía a ver cómo estabas...

Transcurrieron unos instantes que se me hicieron eternos. Después, se oyó el sonido que indicaba que la puerta estaba abierta.

Entré con rapidez, y me encontré ante un hall equipado con una gran variedad de muebles antiguos, de madera oscura.

Daphne estaba esperándome en la puerta, sin apoyar el pie izquierdo. No sabía si eran imaginaciones mías, pero me pareció verla sonreír ligeramente al verme.

- Estoy bien- aseguró.

En realidad, parecía muy tranquila.

- Yo... bueno, es que como... ya sabes...- se me quedó mirando fijamente, divertida- No se expresarme.

- Ya veo- se rió entre dientes- De verdad que estoy bien, pero necesito descansar. Así que, si no te importa, me voy a echar un rato.

Asentí.

- Vale... mejórate- dije mientras me giraba para irme.

- Eso haré. Chloe- me llamó. Me di la vuelta- Gracias.

Y acto seguido cerró la puerta bruscamente.

Sonreí antes de volver corriendo a mi casa. Sí, definitivamente, me caía bien aquella chica.

5 comentarios:

  1. me gusta y lo llebaba esperando desde hace mucho =D espero el siguiente =D

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  2. ¡Buenaas! Por fin me pongo al día con vuestra blognovela! ^^ Me alegro de que sigais adelante.
    Seguramente estareis liadillas con ésta, pero si os interesa participar en un proyecto de blognovela colectiva, seréis bienvenidas. Os dejo la url por si os interesa:

    http://blogdeunacucaracha.blogspot.com/2011/01/la-cadena-de-temporibus-revelacion-del.html

    ¡Nos vemos! ^^

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  3. Mi nombre es Yarah. Tengo tan solo trece años. Mi vida hasta el momento ha sido una mezcla explosiva de soledad, humillación, y sufrimiento. Este verano iré al campamento del colegio, y tengo la corazonada de que toda mi vida cambiará de forma inexplicable, dejando atrás ese mundo de pena y tristeza que conozco. Me sumergiré en mundos que jamás habría imaginado, y descubriré el significado del verdadero amor. Estoy convenida de ello. Mi vida cambiará. ¿Me acompañas?
    ¿Te gustaría leer la historia que estoy escribiendo? En ella se mezclan aventura, fantasía, magia, pero sobre todo amor… Si quieres leerla pásate por mi blog: http://yarahaguayfuego.blogspot.com/ Gracias por tu tiempo =)

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  4. Habeis dejado el blog definitivamente????????? D: porque??? hace meses que no subis un capitulo

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